Mostrando entradas con la etiqueta Sabiduria Zen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sabiduria Zen. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de junio de 2014

martes, 7 de mayo de 2013

sonrie

Sonríe y ayuda a los demás. Los monjes Zen dedican parte de su día al servicio a los demás. Esto enseña humildad y aleja el egoísmo de sus vidas que se orientan al servicio. Dentro de la familia o fuera puedes dedicar ese tiempo a los demás. De igual forma sonreír y ser amable con todo el mundo ayuda a mejorar la vida de los que te rodean. Considera unirte al trabajo voluntario de caridad.
 

martes, 7 de agosto de 2012

La Depresión

Cuentan que había un gran Maestro Zen de quien se decía que había alcanzado la Iluminación; y un día su discípulo le dijo:
- Maestro, qué ha obtenido con la Iluminación?
- Y él respondió:
- Bien, te diré esto: antes de estar iluminado solía estar deprimido... Después de haber sido iluminado seguí estando deprimido...
- Es desconcertante! ¿No? La depresión no ha variado; ha variado la actitud del maestro hacia ella. Por extraño que parezca él no afirma:
- No seré feliz hasta que esta depresión se vaya...

sábado, 23 de junio de 2012

El camino zen

Un monje preguntó a su maestro:
"sea lo que sea que nos depare el futuro, ¿cual es el camino?
El maestro respondio:
"El camino es tu dia a dia"

sábado, 28 de abril de 2012

Reflexion zen

Maestro, ¿cuál es tu cuento preferido? Hijo, cuando el bosque se quemaba y todos los animales escapaban de las llamas, un pajarito volvía con una gota de agua en su pico y lo lanzaba a ese infierno. Y lo hacía muchas veces. ¿Por qué lo haces si sabes que es inútil? Le preguntaron. Porque alguien debe hacer algo en la medida de sus posibilidades; después de todo, el bosque es nuestro hogar

domingo, 22 de abril de 2012

El Sexto sentido

Tajima no kami paseabas por su jardín una hermosa tarde de primavera. Parecía completamente absorto en la contemplación de los cerezos al sol. A algunos pasos detrás de él, un joven servidor le seguía llevando su sable. Una idea atravesó el espíritu del joven:
"A pesar de toda la habilidad de mi Maestro en el manejo del sable, en este momento sería fácil atacarle por detrás, ahora que parece tan fascinado con las flores del cerezo".
En ese preciso instante, Tajima no kami se volvió y comenzó a buscar algo alrededor de sí, como si quisiera descubrir a alguien que se hubiera escondido. Inquieto, se puso a escudriñar todos los rincones del jardín. Al no encontrar a nadie, se retiró a su habitación muy preocupado. El servidor acabó por preguntarle si se encontraba bien y si deseaba algo. Tajima respondió:
- Estoy profundamente turbado por un incidente extraño que no puedo explicarme. Gracias a mi larga práctica de las artes marciales, puedo presentir cualquier pensamiento agresivo contra mí. Justamente cuando estaba en el jardín me ha sucedido esto. Pero aparte de tí no había nadie, ni siquiera un perro. Estoy descontento conmigo mismo, ya que no puedo justificar mi percepción.
El joven servidor, después de saber esto, se acercó al Maestro y le confesó la idea que había tenido, cuando se encontraba detrás de él. Humildemente le pidió perdón.
Tajima no kami se sintió aliviado y satisfecho, y volvió al jardín.

domingo, 11 de marzo de 2012

Vivir como las Flores

Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?.. Algunas personas
hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes.
Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
... -¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.

- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.

Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse...
Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma
la vida de los demás haciendo el bien.

Ésto, es vivir como las flores